De un tiempo a esta parte, las nuevas edificaciones en altura para destino habitacional que se están proyectando y construyendo en muchas comunas de la Región Metropolitana, están mostrando ese rostro amable de que hablamos en el titular, al incorporar, en el diseño y construcción final, un espacio para el descanso de las personas.
Desde hace ya muchos años que, las Municipalidades, en especial sus Direcciones de Obras, Ornato, Parques y Jardines y Mobiliario Urbano, han dejado, absolutamente de lado, las acomodaciones para las personas, especialmente adultos mayores, población en permanente crecimiento, para corroborarlo, basta sólo referir algún par de ejemplos que demuestran lo cierto de la aseveración:
En la nueva Plaza Egaña, nadie consideró a las personas y nadie, tanto los arquitectos, como el Metro y la Municipalidad de Ñuñoa, levantaron su voz para exigirlo, permitir hacerles la vida grata y poder atravesar caminando, casi 100 metros en diagonal, o, a pleno sol en verano, o en medio de la lluvia y el frío en invierno, sin ninguna protección estructural ni menos visual:

Un segundo ejemplo de tanta mezquindad con los usuarios que, por lo demás, son los que finalmente financian estos experimentos desastrosos que no tienen un respaldo en ningún argumento arquitectónico, estético y menos social, lo es la zona de Sanhattan/CCU, donde ha primado la pulcritud, la limpieza del blanco pero donde la persona no tiene cabida, menos aún si se trata de un adulto mayor:

En los ejemplos anteriores podremos haber observado la inexistencia de espacios para el descanso de las personas, pareciera que estos espacios quieren discriminar a aquel que, luego del paso de los años, requiere algo más que pulcros, amplios y limpios espacios, pero parecía que nadie lo entendía así, sin embargo, sorprende gratamente que hay una nueva generación de arquitectos y urbanistas que han logrado introducir los conceptos de humanidad en los nuevos proyectos desarrollados y en desarrollo. La siguiente muestra así lo dice:




En efecto, tal como Ud. lo ve. Son cuatro nuevos edificios ubicados en la Comuna de Ñuñoa, los que consideraron al frente de ellos, la instalación de escaños para el descanso y para uso público.
Pensamos que, al fin, se está tomando conciencia de que las personas mayores también son parte de este espacio y de esta sociedad y se les brinda un grato mensaje, “descanse aquí, nosotros entendemos…” Maravilloso elemento urbano que presta ya un valioso apoyo, especialmente cuando los ciudadanos mayores están siendo expulsados de sus espacios por las bicicletas, los scooters, las moto-delivery, etc.
Nuestras felicitaciones a los Arquitectos, a las Inmobiliarias y a los residentes ya que este conjunto de elementos está creando ciudad y haciendo un gesto maravilloso.
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