Se verifican, entre muchos otros ítems, los cables de tracción, el sistema de paracaídas, los limitadores de velocidad , la comunicación del cable viajante, y el sistema de frenado ante un corte de energía.
Aunque esta es una obligación desde hace ya varios años, a partir de 2017, no la totalidad de los edificios cumplen con la obligación de certificarlos aún cuando este es un trámite indispensable para que los residentes de los edificios puedan tener la tranquilidad de realizar viajes seguros en sus vehículos de transporte vertical. Es por ello que distintas Municipalidades están permanentemente fiscalizando el cumplimiento de esta disposición.
Son más de 100 los puntos, especificaciones y componentes técnicos que se evalúan en este proceso. Y por supuestos son diferentes absolutamente, a los procedimientos de las mantenciones preventivas y/o correctivas mensuales. Entre las normas requeridas están la NCH-440/1:2000 y NCH-440/2:2015, el D.S.-594, la ISO-4344 y la OGUC 4.1.7D. todas estas tienen que ver con la calidad de las mantenciones que se han realizado, y todos los dispositivos de seguridad que garanticen un viaje seguro. Por ejemplo, los cables de tracción, a los que se les verifica la eventual existencia de hebras cortadas, un factor de riesgo alto, se verifican los resultados de las mediciones del limitador de velocidad, dispositivo que garantiza la reacción inmediata del ascensor ante un problema de variación del desplazamiento de la cabina haciendo disparar la función del paracaídas.

La imagen que ponemos a su disposición, corresponde al esquema básico de un ascensor electromecánico de transmisión 1:1, uno de los tipos más utilizados en el país y que hoy están siendo sustituidos por elevadores de mayor tecnología y de muy alta velocidad debido a que, cada vez, se construye con mayor altura.
Cuando se revisa el estado del limitador de velocidad y junto con ello del paracaídas, se verifica que, si la cabina desciende a una velocidad mayor que la determinada por las características de fábrica del elevador, el limitador detecta la diferencia y activa el sistema de paracaídas. Es un freno de emergencia muy potente que permite detener el ascensor en pocos metros salvando así las vidas de los ocupantes.
También se revisa, que la separación entre escotillas esté correctamente protegida con mallas de separación, la iluminación de las escotillas y que éstas se encuentren pintadas de color blanco, se revisan los cables tractores, verificando que no se encuentren hebras cortadas, se verifica la correcta distribución de cargas. Es también importante la revisión de la iluminación de las cabinas como el correcto funcionamiento de los citófonos que conecten con la conserjería. Es muy importante mantener los pozos limpios, secos y libres de materiales en desuso. Se revisa que exista un botón de detención de emergencia en el pozo para cuando están trabajando los técnicos. Se revisan las tensiones de las poleas del limitador de velocidad y las cuerdas o cadenas de compensación de los contrapesos.
Finalmente, en la sala de máquinas, se revisa la limpieza y orden de la misma, en especial la caja donde se encuentran los cuadros de control, también el buen estado del freno de emergencia y se constata que existan todas las seguridades necesarias para el tránsito del personal de servicio de los mantenedores.
La idea final es que los ascensores y sus instalaciones se encuentren en perfecto estado de orden, limpieza, funcionamiento y adecuada mantención.
En resumen, se chequean múltiples elementos como cuadro de control, la verdadera inteligencia del ascensor, los motores, el estado de las poleas verificando que no tengan desgaste para permitir un perfecto asentamiento de los cables, se miden tiempos de demora de los trayectos, la correcta parada en cada piso, las correderas y sistemas de puertas, etc. etc.
A continuación, se muestra un detalle del informe de certificación de un sistema de ascensores en un edificio de gran tamaño en cuyo contenido es posible observar la cantidad de observaciones detectadas, de diferentes características, Graves, Leves, Recomendaciones, etc. Sólo luego de la solución de todas y cada una de las faltas graves, se podrá emitir los sellos correspondientes y el proceso de certificación estará completado.

Para concluir, si bien es cierto que el Administrador no tiene que conocer cada detalle de los equipos que componen su Administración, esta nota pretende entregar una pequeña cuota de antecedentes sobre todo lo desconocido que un Certificador busca para, finalmente, entregar el sello correspondiente para el próximo año.

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